Ecuador Avanza
Pruebas muy duras ha soportado el pueblo ecuatoriano: desastres sociales, naturales, financieros y políticos, han sido las constantes en los últimos 30 años.
El ecuatoriano como gente de mucho trabajo ha podido salir adelante, capeando el temporal. Ha llorado y maldecido, pero ha continuado avanzando, siempre con esperanza.
Desde enero de 2007 buenos aires comenzamos a respirar, con una gran ilusión del cambio. A finales de septiembre de 2008 hemos sorteado el más difícil obstáculo: la aprobación mediante referéndum de la Constitución que nos regirá los próximos años.
No queremos recordar a quienes se opusieron, necesitamos construir el futuro de esperanza y mayor trabajo. Queremos soñar en el futuro.
De una economía de casino y libertinaje, pasaremos a una economía social y solidaria.
De una educación pobre de contenidos, pasaremos a una educación para desarrollar capacidades y potencialidades individuales y colectivas. De una educación de lucro sin fin, financiada y protegida por el Estado, pasaremos a una educación gratuita hasta el tercer nivel, que rinda cuentas.
De un sistema financiero oligopolio y agiotista, pasaremos a reconocer organizaciones financieras populares y solidarias, como las cooperativas, bancos comunales, cajas de ahorro y crédito.
De grandes medios de comunicación dirigidos y controlados por los intereses mas corruptos de la sociedad, pasaremos a tener medios de comunicación verdaderamente independientes y transparentes, que eduquen y orienten, y no tergiversen, ni mientan.
De una actividad laboral convertida en mercancía y de personas transformadas en simples instrumentos de trabajo, pasaremos a una relación laboral bilateral y directa, aboliendo la precarización, intermediación y tercerización.
El 28 de septiembre la mayoría del pueblo ecuatoriano decidió cambiar la historia de este país, para avanzar con dignidad y coraje en la transformación del Ecuador. Seremos la generación recordada por nuestros hijos, que nos sublevamos ante el poder del dinero, la corrupción, la mentira y los mercaderes de la religión, para dejarles un futuro de esperanza y libertad para su pleno desarrollo. Es hora de la construcción..








