Director COCONA
¿Cuán importante es el momento político actual?
Para toda la población ecuatoriana, en particular para el sector cooperativo es un momento histórico. Este proyecto le ha dado un espacio importante al sector con el cambio de modelo económico, al pasar de economía social de mercado a a social solidaria, donde el actor principal es la persona y por ende el sistema cooperativo. Tal es el caso del artículo 311, donde habla de todas las economías populares y en el último párrafo, indica que el estado dará trato preferencial y diferenciado a estas organizaciones.
¿El punto de partida es en este momento. El sistema cooperativo requiere de una nueva ley de cooperativas?
Indiscutiblemente. El sistema cooperativo se ha movido bajo un esquema, los actores deben retomar los procesos, principios y filosofía del cooperativismo. En la actualidad hay que capacitar a los socios para que “refresquen sus conocimientos” que esas bases que están dormidas pasen a ser actores con conocimiento, que sean copropietarios con identidad activa.
¿El cooperativismo está proyectado nuevamente a solucionar sus problemas endémicos desde la parte del gobierno o que se advierte en el sector?
El cooperativismo a nivel mundial ha ayudado a desarrollar muchas economías, soluciona las necesidades más elementales de su conglomerado y sus socios, es una parte fundamental que nadie a querido tratar el tema, y si lo han hecho ha sido superficialmente, el sistema cooperativo es fuente generadora de empleo, recursos económicos. Nosotros garantizamos las autonomías por su capacidad de desarrollo. Estamos en un proceso de cambio de imagen de las entidades de control del sistema cooperativo, no queremos que a la DNC se nos vea como un ente de control fiscalista, sino, como ente asesor.








